Carta del “tipo que sabe de computadoras”
Saludos,
Soy yo, el amigo, primo, hermano, sobrino, hijo, cuñado, novio, vecino o cualquier persona a la cual contactes cuando tu computadora se rehúsa a funcionar como quiere en busca de ayuda. Te escribo esta carta porque debo decirte que, aunque estoy dispuesto a darte una mano siempre que lo necesites, me siento molesto y frustrado contigo. Espero que no te tomes a mal esto que te diré a continuación, ya que mi único propósito es enumerar aquellas cosas que me molestan al momento que buscas mi ayuda y creo que si las tomaras en cuenta, tú y yo podríamos tener una mejor relación en lugar de que yo tenga que seguir embotellando estos sentimientos.
Primero que nada debo confesarte algo: a veces desearía que nunca hubieras descubierto que “soy bueno con las computadoras”. Primero que nada: no necesariamente lo soy. A veces, lo que no comprendes, es que puede que sea un usuario con el mismo nivel de experiencia y preparación que tú. Con la diferencia de que yo presto atención a la documentación de mi computadora, leo manuales e intento arreglar las cosas por mi mismo antes de buscar a otro. Quizá no comprendas que la solución a tus problemas está a una búsqueda de Google de distancia. Pero bueno, después de todo somos amigos y por eso es que decido ayudarte, quizá volviéndote más incapaz en el proceso. Siendo ese el caso, valoraría mucho que tuvieras en cuenta los consejos que listaré a continuación:
- Por favor, evítate los halagos: Debes saber que desde el momento en que aceptamos ayudarte, probablemente ya estemos decididos a dejar tu computadora funcionando como antes de que diera problemas. Si crees que necesitas reciprocar, no necesitas llamarme inteligente, genio de la computación o nada parecido. Sólo trata de seguir los consejos que te dé, pero eso lo trataré más adelante.
- No uses terminología que no conoces: Por alguna razón, muchas personas tienen la extraña tendencia de usar un término técnico que alguna vez escucharon y echarle la culpa de cualquier cosa que pase. ¿La computadora no enciende? Debe ser la RAM. ¿El monitor tiene colores raros? Es culpa de la RAM. ¿Se abren 25 pop-ups cada que entras a revisar tu correo? Esa maldita RAM lo provoca. En el peor de los casos podría confiarme en tu juicio, hacer que compres una RAM nueva con tu dinero e instalarla en tu computadora sin costo, para que el problema persista. O bien, en el mejor de los casos, puedo simplemente ignorar lo que me digas, asumir que alguna vez a ti o a alguna persona que conozcas se le haya averiado alguna vez la RAM y hacer un diagnóstico del verdadero problema ignorando lo que me digas.
- Identifica y explica el problema con claridad: Si en verdad quieres ser de ayuda, trata de identificar el problema con precisión y así podré ayudarte de manera eficaz. Piensa en cosas como qué estabas haciendo cuando se produjo el problema, qué tan frecuente es, si pasa algo inusual antes de que el problema se suscite. También sería buena idea que anotarás los mensajes de error que recibes en lugar de ciegamente oprimir el botón de cancelar y seguir con lo tuyo. Todo esto es información mucho más valiosa que toda la terminología técnica que hayas escuchado alguna vez.
- Escucha las recomendaciones que recibes: Existe una razón por la cual mi computadora no presenta los mismos problemas. También existe una razón por la que soy capaz de identificarlos y solucionarlos. Eso es porque sé exactamente qué los ocasiona. Cuando te recomiendo no descargar cosas indiscriminadamente, no instalar programas sospechosos y que uses herramientas para dar mantenimiento y limpiar de malware a tu computadora; no te lo digo porque no quiero que uses la computadora para hacer lo que te gusta, sino porque he identificado eso como la causa de tus problemas. No hacer caso a esto puede llevarnos a una situación como la del punto siguiente.
- No me culpes de problemas futuros en tu computadora: Si confías en mí lo suficiente para pedirme que arregle tu computadora, deberías confiar en mí lo suficiente para no suponer que cualquier falla futura será por algo que hice durante dicha reparación. No hay nada más odioso que escuchar a alguien, después de tres meses de que reparaste su computadora, decir: “Oye, ese limpiador de registro que instalaste tenía un virus.” o “Creo que los programas que borraste hicieron más lenta a mi computadora.” En la vasta mayoría de estos casos, la persona en cuestión no siguió los consejos que le fueron dados. Pero claro, el programa que bajaste e instalaste de internet para tener emoticonos en el messenger no tiene nada que ver con la fallas de tu computadora, es más probable que sea ese removedor de spyware con sus constantes alertas el que cause el problema. ¿Tu internet está lento? De ninguna manera serán esos miles de programas filtrando información de lo que haces a 25 distintas compañías, seguro es esa cosa rara que instale, Chrome, el cual no tiene todas esas inútiles barras de herramientas que terminan instaladas en tu navegador favorito: Internet Explorer.
- No me pidas que “hackee” cosas: Si alguien entró a tu contraseña de correo electrónico seguro piensas que hizo algunas cosas complicadas y extrañas con su computadora que eventualmente lo llevaron a una pantalla donde miles de números y recorrían varias columnas a medida que cada una se congelaba en uno de los caracteres de tu contraseña y así lograron robarla. Y ahora esperas que haga lo mismo. La mala noticia es que probablemente, lo que pasó fue mucho menos dramático y más algo parecido a un proceso de ensayo y error hasta que dieron con tu más que obvia contraseña. Quizá pueda ayudarte a recuperar tu cuenta, de acuerdo a los servicios que proporcione tu proveedor de correo electrónico. Pero sin en verdad quieres evitar que pase algo así, deberías dejar de usar contraseñas que puedan ser adivinadas fácilmente.
- Respalda, respalda, respalda: Existe una aterradora posibilidad cuando una computadora se descompone y eso es que la información se pierda de manera irreparable. No siempre toda la información es imposible de rescatar, pero esto es algo que toma tiempo y depende de las habilidades de cada quien. En todo caso, si por alguna razón tu carpeta de animaciones recibidas por correo electrónico o tus videos chistosos se han perdido. No es mi culpa. Si tanto valoras esa información, tómate un tiempo para respaldarla, de otra forma, no me hago responsable.